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Cómo afecta el TDAH a los niños

El déficit de atención en la historia, la evolución del concepto

Cómo afecta el TDAH a los niños

  El concepto de trastorno por déficit de atención e hiperactividad (TDAH) ha sufrido diferentes adaptaciones a lo largo de la historia.

Al principio, se ponía el énfasis en la hiperactividad y posteriormente en la impulsividad; aunque la raíz común del trastorno es el déficit de atención, que arrastra otras alteraciones cognitivas importantes para el aprendizaje escolar. Tales como alteraciones en las funciones ejecutivas, incapacidad de mantener dos sistemas de información a la vez, deficiencia en la memoria de trabajo, la escasa tendencia a perseverar ante las dificultades...

La mayoría de los afectados por TDAH son varones: este trastorno conductual tiene escasa incidencia en las niñas. Afecta a entre un cinco y un diez por ciento de la población infantojuvenil
Tomas Ortiz Alonso
Catedrático Departamento de Psiquiatría y Psicología Médica
Facultad de Medicina. Universidad Complutense de Madrid
 
 

Cómo actúa un niño con TDAH

   
Les cuesta quedarse sentados, se distraen con cualquier ruido.
   
No controlan la atención dividida, es decir, no pueden realizar dos actividades al mismo tiempo.
   
Carecen de atención focalizada, por eso ignoran los sucesos de su entorno y lo indicado por sus profesores.
   
Lo mismo ocurre con la atención selectiva: no distinguen los estímulos relevantes del ambiente y no logran la atención sostenida.
   
No piensan en las consecuencias debido a su impulsividad.
   
Tienen escasa memoria y no planifican sus tareas que deben realizar al día siguiente.
   
Manifiestan enormes dificultades al momento de retener la información escolar, pero parece que retienen más lo visual que lo auditivo.
   
      Cómo actúa un niño con TDAH
Tienen muchas dificultades para mantener la atención:  
     
  - Al escuchar al profesor en clase.  
     
  - Al hacer los deberes.  
     
  - Al escuchar o leer textos largos.  
     
  - Al trabajar en tareas monótonas o repetitivas.  
     
   
  Sin embargo, esto no les sucede en actividades en las que están muy motivados como jugar con videojuegos o ver la televisión.
       

 

     

El peso de los genes en el TDAH

 
Se han demostrado factores de origen hereditario en el 80 por ciento de los casos los factores no hereditarios de TDAH se acercan a un 20 por ciento. La influencia de causas congénitas está muy relacionada con la exposición en útero a la nicotina. En ese sentido, se ha establecido que los índices de tabaquismo entre mujeres con TDAH son varias veces mayores que en la población general. Por ello, estas mujeres son también más propensas a fumar durante el embarazo: como corolario, la presencia del TDAH en el niño que va a nacer remite nuevamente a factores genéticos.
 
Los estudios de concordancia genética para el diagnóstico en gemelos revelaron tasas de concordancia de un 25 a 40 por ciento para gemelos mellizos y de un 80 por ciento para gemelos monocigóticos o idénticos. Se trata de un trastorno de herencia poligénica, es decir, con múltiples genes implicados.
 
 
 

El TDAH es un trastorno neurológico que condiciona la vida

 
La situación actual del TDAH es que nos encontramos con un trastorno neurológico, cuyo comportamiento personal, social, emocional y cognitivo comienza a evidenciarse en los primeros meses de la vida del niño:
 
 
     
  Se acentúa en la infancia donde se evidencian de forma muy clara tanto por padres como por profesores; continúa en la adolescencia, cuando los síntomas se exacerban; y acaba en la edad adulta. Es entonces cuando los síntomas disminuyen en amplitud como consecuencia del proceso de adaptación a medio en la mayoría de los casos.  
     
 
 
Las consecuencias que supone el TDAH son graves: en el plano personal del niño -no solamente por las dificultades escolares, sino por todo el problema emocional, familiar y social que arrastra- como la alteración que produce en la familia; en los padres, que quedan agotados por la vitalidad y movimiento constante de estos niños, que parecen tener un motor interno que les impulsa a moverse constantemente; y también por los desajustes escolares o sociales que protagonizan.
 
 
 

Claves para mantener el TDAH bajo control

 
Claves para mantener el TDAH bajo control   Es básico un diagnóstico precoz, un tratamiento farmacológico adecuado y, sobre todo en los primeros años de la vida.

Estos niños precisan de un tratamiento psicopedagógico en el que se integren los padres, profesores y psicólogos para conseguir un mejor pronóstico en su evolución futura, en su mejor integración social y escolar.

Todo ello sin descuidar mejora necesaria en las relaciones familiares.