Actividades extraescolares para adolescentes

Los juegos grupales y los que fomentan la lógica son los idóneos

 

Actividades extraescolares para adolescentes   En la adolescencia nos encontramos ante un momento de gran desarrollo neurohormonal que afecta a diferentes áreas cerebrales, sobre todo a las áreas prefrontales y cerebelosas, responsables del aprendizaje y de la adaptabilidad motriz.

Un aspecto muy interesante descubierto recientemente mediante neuroimagen es que el desarrollo neuronal no acaba en la niñez, sino que se extiende hasta mucho después de la adolescencia. Esta conclusión se refleja tanto en la sustancia gris como en la sustancia blanca, siendo ésta la que presenta un mayor desarrollo en esta etapa de la vida.

Ello permite una gran capacidad para establecer conexiones entre áreas cerebrales distantes, lo que contribuirá a un gran desarrollo y perfeccionamiento, no solamente de las funciones cognitivas sino también de la adaptabilidad emocional, social, ética y moral.
 
Tomas Ortiz Alonso
Catedrático-Director del Departamento de Psiquiatría y Psicología Médica.
Facultad de Medicina. Universidad Complutense de Madrid
     
     
     
  Para poder poner en marcha todas estas funciones cerebrales se precisa de una compleja red neuronal, clave para llevar a cabo estos procesos tan complejos del ser humano.  
 
 
 
 

Actividades para socializar y ajedrez

   
Por ello, los padres deberían fomentar todo tipo de actividades sociales y grupales, en las que su hijo tenga que dar respuestas de responsabilidad frente a un colectivo, actividades en equipo, participación en tareas, voluntariado social, excursiones...
 
La maduración del córtex prefrontal permitirá a estos adolescentes, por un lado acceder a las funciones más complejas del ser humano -razonamiento, lógica, funciones ejecutivas, de atención...- y, por otro, regular la conducta emocional asociada a las situaciones sociales. La familia ha de favorecer las actividades que tengan relación con la mejora de los procesos de razonamiento y lógica como, por ejemplo, el ajedrez.
 
Es una etapa de desarrollo individual de gran curiosidad y de experiencias nuevas. Y esto es bueno para el desarrollo del cerebro, cuya máxima actividad se produce cuando accedemos a nuevos estímulos. No obstante, se precisa desarrollar procesos para el archivo y memorización de aquellos, por lo que la repetición de determinados contenidos es básica en esta etapa de la vida.
     
Dicha repetición disminuye la activación cerebral; de hecho, el cerebro se activa con gran velocidad y amplitud en los procesos nuevos y disminuye en los repetitivos. Pero en cambio, con la repetición aumenta la capacidad de archivo, memorización y recuerdo.  
Extraescolares adolescentes:socializar y ajedrez
Es muy importante en esta etapa que los progenitores contribuyan a que sus hijos hagan actividades relacionadas con nuevas experiencias en las que participan sus hijos de forma grupal y no individual, que sean actividades que requieran muchas capacidades cognitivas y que no sean monótonas ni repetitivas. Los juegos grupales son un buen elemento para desarrollar estas capacidades cognitivas.  
   
   
   

Descanso, reflexión y autocontrol en el adolescente

   
Esta es otra etapa de la vida en la que los tiempos de descanso, reflexión y autocontrol serán de gran importancia para la asimilación y elaboración de la información y para que la poda neuronal de las sinapsis no utilizadas de las áreas anteriores tenga un resultado eficaz en el plano educacional. Es la etapa en la que un buen desarrollo cerebral afianzará de forma permanente  los procesos cognitivos.
 
Muchas de las actividades extraescolares que los adolescentes pueden hacer estarían relacionadas con juegos, aprendizajes y actividades en las que ellos puedan reflexionar, controlar su cuerpo y estar en situaciones de gran tranquilidad externa e interna. Buenos ejemplos de actividades de este tipo son todas aquellas relacionadas con las artes marciales, el yoga, el baile o la danza.
 
A modo de ejemplo consideramos que los padres deberían estimular, mediante actividades escolares, durante esta etapa del desarrollo de sus hijos lo siguiente:
 
•   Actividades sociales.
•    Actividades de voluntariado.
•    Deportes grupales.
•    Desarrollo de habilidades individuales mediante juegos y deportes.
•    Juegos cognitivos y de razonamiento por ejemplo ajedrez o las matemáticas.
•    Danza, baile, yoga, artes marciales...