Tratamiento del asma en el niño: antiinflamatorios

Eliminan la inflamación de los bronquios y su uso evita ataques de asma

Los medicamentos preventivos, de control o antiinflamatorios a largo y a corto plazo son los que previenen o controlan el asma para que no aparezcan los síntomas. Actúan eliminando la inflamación de los bronquios: hacen que los bronquios estén menos sensibles. Al ser controladores de la inflamación bronquial, se deben tomar de forma continua, incluso cuando no se tengan síntomas y uno crea que se encuentra bien. Si aún se tienen síntomas mientras se toma las medicinas de control, hay que consultar al médico. En algunos pacientes, al dejar de tomarlos, los bronquios vuelven a congestionarse y aparecen  de nuevo los síntomas. En esos casos  es necesario tomarlos todos los días a largo plazo, incluso años. Su médico le indicará si puede bajar la dosis o cuándo puede intentar suspenderlos.
 
 
 

Cómo actúan los antiinflamatorios

 
Tratamiento del asma en el niño: antiinflamatorios
 
  Bronquio inflamado Antiinflamatorio Bronquio normal
 
 
   
   
Para que el tratamiento mantenga el asma a raya, hay que saber utilizar los diferentes medicamentos. Los de alivio o broncodilatadores (de color azul) y los antiinflamatorios (de color rojo o morado), que hay que usar a diario para mantener el bronquio sin inflamación.
   
Los medicamentos antiinflamatorios son los que se deben tomar a diario, sin interrupción. El tratamiento antiinflamatorio continuado ejerce un efecto protector frente a las crisis y no hay que dejar de tomarlo por nuestra cuenta si el médico los prescribe.
 
 
 

Tipos de antiinflamatorios

 
Hay varios tipos de medicamentos preventivos, de control, que son antiinflamatorios a largo y a corto plazo. Los medicamentos que se utilizan son:
     
  Glucocorticoides inhalados.
    Son los medicamentos más eficaces para el control del asma a todas las edades. Cuando se utilizan a dosis bajas son seguros y muy útiles; a dosis elevadas pueden tener algunos efectos secundarios que el médico debe controlar. Se utilizan por vía inhalada, generalmente dos veces al día. Son especialmente eficaces en niños con asma persistente (que tienen síntomas también fuera de las crisis). Son menos útiles para tratar a los niños que sólo tengan crisis durante los catarros y que en los periodos entre las crisis están bien. Se pueden utilizar a cualquier edad pero se debe ser cauto con su uso en menores de uno o dos años.
     
  Antagonistas de los receptores de los leucotrienos (montelukast).
    Tienen la ventaja de administrarse por vía oral, en comprimidos masticables o en gránulos que se pueden tomar con cualquier alimento. Son medicamentos muy seguros, que se pueden utilizar durante períodos prolongados, sin efectos secundarios y en niños de todas las edades pero son menos potentes que los glucocorticoides inhalados. Se utilizan en una dosis única diaria.
     
  Asociación de glucocorticoides inhalados con broncodilatadores de  acción prolongada.
    Esta asociación es especialmente útil en niños con asma moderada que no se controlan con dosis bajas o moderadas de glucocorticoides inhalados. Permite controlar mejor la enfermedad sin que tener que aumentar la dosis de glucocorticoides. En los niños menores de 4 años hay pocos datos sobre su uso. La asociación de glucocorticoides inhalados con broncodilatadores de acción prolongada se puede administrar conjuntamente en el mismo dispositivo de inhalación.  Al ser más cómodos  y utilizarse cada 12 horas mejora la  facilidad de uso y el cumplimiento, que es lo que llamamos adherencia al tratamiento, y los resultados que se obtienen pueden ser mejores porque los olvidos son más infrecuentes.
     
  Anticuerpos monoclonales anti-IgE (omalizumab).
    Se utilizan añadidos a otros tratamientos, en niños mayores de 6 años, con asma alérgica grave no controlada con los fármacos mencionados anteriormente. Su uso actual es muy limitado a casos muy graves y debe ser administrado en el ámbito hospitalario.
     
 
Santiago Rueda Esteban. Unidad de Neumología infantil.
Hospital Clínico San Carlos (Madrid)