El uso de probióticos o "bacterias buenas" ayuda en muchas enfermedades
 
 
 flora instestinal
 

El tratamiento del catarro común y de la gripe

Bajar la fiebre y aliviar la congestión nasal es lo importante

 
Los signos y síntomas del catarro y la gripe son tan típicos que el diagnóstico por parte de los padres suele ser certero. El principal problema radica en la distinción entre el catarro típico y sus posibles complicaciones bacterianas como sinusitis, otitis media aguda o amigdalitis. Por tanto, en caso de cuadros catarrales que se prolongan más de seis o siete días con fiebre elevada, debemos consultar a nuestro pediatra.
 
 
 

Tratamiento del catarro o gripe

   
Hay que asegurarse de que su hijo descanse, en especial mientras tenga fiebre. El descanso ayuda al cuerpo a combatir las infecciones   Tratamiento del catarro común y de la gripe
   
Debe beber mucho líquido: agua, zumos, leche y sopas claras. Una buena administración de líquidos previene la deshidratación y hace que las secreciones sean más fluidas, lo que favorece su eliminación.
   
No fumar en presencia del niño ni en ningún lugar del domicilio, aunque no sea en presencia del pequeño (tabaquismo pasivo o de segunda mano), ya que el humo de tabaco puede empeorar los síntomas del catarro común o la gripe.

El humo de tabaco altera la función de los cilios que hay en la cara interna de los bronquios; estas estructuras se encargan de arrastrar el moco y partículas, evitando así la acumulación de secreciones y la sobreinfección bacteriana. Aquellos niños que conviven con fumadores presentan síntomas más intensos y duraderos, y mayor frecuencia de complicaciones (otitis media aguda) que los niños sin fumadores en su entorno familiar.
   
Si la edad del niño lo permite, puede hacer gárgaras con agua salina tibia varias veces al día para aliviar el dolor de garganta.
   
Se puede utilizar un humidificador para ayudar a humedecer el aire en el dormitorio del niño. Esto puede ayudar a aliviar la congestión nasal.
   
Es recomendable el uso de un aerosol nasal de solución salina (suero fisiológico o solución hipertónica de agua de mar), para diluir la mucosidad nasal y arrastrar y lavar el moco, y un aspirador nasal para succionar la mucosidad y sacarla de la nariz del bebé o niño. También nos permitirá humedecer la piel de la nariz que esté irritada y sensible al tacto. La función principal de la nariz es acondicionar el aire para que llegue en buenas condiciones al pulmón, ya que es la puerta de entrada del aparato respiratorio
   
El ejercicio físico, una buena alimentación y dormir lo suficiente desempeñan un papel importante en la prevención de estas enfermedades respiratorias ya que ayudan a estimular el sistema inmunitario.
   
 
 
La respiración nasal facilita la filtración, calentamiento y humidificación del aire inspirado. Todo esto no ocurre si respiramos por la boca: de ahí la importancia de una buena respiración nasal. Estas funciones no se garantizan cuando la respiración es bucal. Las enfermedades de la nariz alteran estas funciones y determinan un empeoramiento de las enfermedades de las vías respiratorias bajas, o incluso un mayor riesgo de padecer estas afecciones. Por ello, el tratamiento de la inflamación de la mucosa nasal puede repercutir en un mejor control de las enfermedades de la vía respiratoria.
 
 
 

Medicamentos para catarro o gripe

 
No existe un medicamento curativo del catarro común o de la gripe. Con el tratamiento para aliviar síntomas suele bastar; lo ideal es tratar de forma individual las molestias más relevantes:
 
•    La fiebre, febrícula y el dolor de garganta (odinofagia) se deben tratar con analgésicos-antitérmicos como paracetamol o ibuprofeno. Estos medicamentos también actuarán sobre el malestar general, los dolores de cabeza y los dolores musculares. Como remedio casero se puede intentar, si los niños colaboran, las gárgaras de agua salina. Los padres deben asegurarse de que le están dando la dosis correcta, de acuerdo con su edad y su peso.
   
•    La tos se puede combatir con una buena hidratación, por lo que se debe recomendar la administración de todo tipo de líquidos (agua, zumo, leche…). En ocasiones, si la tos es seca e irritativa, puede ser útil la utilización de antitusígenos (del tipo dextrometorfano) y de forma ocasional con codeína, aunque siempre bajo la prescripción del pediatra. No deben administrarse antitusígenos si la tos se acompaña de mucosidad. No se deben dar medicamentos para la tos en niños menores de cuatro años.
   
•    Los descongestivos (vasoconstrictores) nasales pueden mejorar la rinorrea y reducir la congestión nasal, pero no son recomendables para los niños ya que no existe evidencia de que sean eficaces. Si se utilizan, siempre se hará bajo indicación de su pediatra, pero no deben mantenerse más de cuatro o cinco días para minimizar su efecto rebote. Su uso excesivo puede hacer que los síntomas empeoren cuando se deja de utilizar el aerosol nasal.
   
•    Los expectorantes ayudan a hacer más fluidas las secreciones y la mucosidad, haciendo más fácil su eliminación al toser. Pero no debemos olvidar que el mejor expectorante es el líquido ingerido (leche, agua, zumos…). Por tanto, una buena hidratación ayuda a diluir las secreciones y mucosidades. El uso de aspiradores nasales es otra ayuda, siempre teniendo en cuenta las recomendaciones de uso.   Medicamentos para el catarro o gripe
   
•    No debemos emplear antibióticos en estos procesos, dado el origen vírico del catarro común y de la gripe.
   
•    La sequedad de la zona de la nariz desaparece con preparados vaselinados.