Tratamiento de la alergia a la fruta

Cómo diagnosticar las reacciones alérgicas en niños

   

Diagnóstico de la alergia a la fruta

Diagnóstico de la alergia a la fruta    
  Para el diagnóstico generalmente el médico realizará una historia clínica completa, un examen físico y una encuesta dietética para conocer el tiempo transcurrido entre la ingesta del alimento y la aparición de la sintomatología. También se utilizan pruebas complementarias como la realización del "prick-test" o prueba intraepidérmica con extractos comerciales o directamente utilizando la fruta fresca, lo que se conoce con el nombre de "prick-by-prick". Como explica la Doctora Teresa Garriga, miembro de la Sección de Alergia Pediátrica Hospital Vall d'Hebron y de la Unidad de Asma y Alergia del Hospital de la Santa Creu i Sant Pau, "también se puede realizar la determinación en sangre de IgE específicas frente la a las frutas responsables de los síntomas; de todos modos, hoy por hoy el patrón de oro diagnóstico sigue siendo la prueba de provocación o tolerancia oral."
   
  El Doctor Albert Roger Reig del Centre Roger Barri de Asmología y Alergia de Barcelona señala que ahora cuentan con una nueva técnica; el diagnóstico por componentes: "Una analítica que nos permite conocer la sensibilización del paciente frente a las moléculas concretas que producen la alergia, y así ayudarnos en los casos de reacciones cruzadas."
   
  A Carmen Reverté, miembro de la Asociación Immunitas Vera, le realizaron varios test cutáneos y con la propia fruta, acudió al médico al notar los primeros síntomas son digestivos que le provocaban vómitos.
     
 
 

Cómo actuar frente a la alergia a la fruta

 
El tratamiento de los síntomas deberá ser siempre el prescrito por el alergólogo. Además de tratar la sintomatología con fármacos, se debe eliminar de la dieta la fruta o grupo de frutas causantes del problema, y es muy importante evitar su consumo directo o en ingredientes, colorantes, aromas, etcétera.
 
Hay que ser estricto al evitar las frutas prohibidas por el alergólogo, pues incluso pequeñas cantidades pueden provocar reacciones graves como señala el Doctor Albert Roger Reig del Centre Roger Barri de Asmología y Alergia de Barcelona.
 
 
     
  La introducción de las frutas exóticas, así como de los frutos rojos a una edad demasiado temprana en los niños, puede desencadenar la aparición de alergias, por ello es importante respetar bien los tiempos de introducción de alimentos que paute el pediatra  
     
 
 
"Es más fácil que los niños acaben superando las alergias alimentarias y consecuentemente sí que podemos hablar de curación" asegura la Doctora Teresa Garriga, miembro de la Sección de Alergia Pediátrica Hospital Vall d'Hebron y de la Unidad de Asma y Alergia del Hospital de la Santa Creu i Sant Pau. "En el adulto, -afirma- esta ‘curación' suele menos habitual o frecuente." Además, opina que aunque no hay una penetrancia genética del cien por ciento, sí que se puede hablar de cierta predisposición según los antecedentes familiares, por lo que aconseja seguir revisiones periódicas.
 
María Ruiz Valera, miembro de la Asociación Immunitas Vera consiguió superar la alergia que le descubrieron cuando sufrió una anafilaxia a los veinticinco años, que desapareció diecisiete años después.
 
No es necesario que toda la familia modifique la dieta, pero, sí que es importante que toda la familia sepa y conozca la patología alérgica de su familiar.

Así, es más fácil poder evitar posibles transgresiones dietéticas y accidentes. Pero la Doctora Garriga aconseja que el paciente disponga de un "kit" de emergencia con la medicación necesaria que su alergólogo le haya prescrito y que debe utilizar en caso de reacción por ingesta accidental del alimento, en este caso fruta, "siendo de vital importancia que tanto el paciente como sus familiares conozcan perfectamente cuándo y cómo deben utilizar la medicación que el ‘kit' contenga."
  Tratamiento y prevención de la alergia a la fruta
 
Hay que leer bien las etiquetas de los alimentos: algunos de ellos pueden llevar fruta en forma de ingrediente o aroma. Por ejemplo Montse V.F, miembro de la asociación Immunitas Vera, madre de un niño con alergia a la fructosa, lactosa y sorbitol, opina que algunas mermeladas no están bien etiquetadas y algunas galletas tampoco, por lo que compran "los productos que sabemos que no contienen fructosa y no nos arriesgamos con nuevos".
 
Si el paciente es alérgico a la proteína transportadora de lípidos es importante que el paciente coma siempre la fruta pelada ya que esta proteína se encuentra mayoritariamente en la piel de las frutas. Y hay que tener en cuenta que el alimento que nos provoca alergia se puede presentar de varias formas, como las frutas desecadas como las pasas o los orejones, y todas las frutas escarchadas, que también pueden provocar alergias.
 
Marta Conde