Evolución: desaparición de la alergia a la leche de vaca

 

    Alergia a la leche de vaca
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Como la aparición de la alergia a las proteínas de leche de vaca (PLV) suele ocurrir en el primer semestre de vida del bebé, la primera revisión médica se realiza alrededor del año, aproximadamente 6 meses tras la aparición de los primeros síntomas. A partir de ese momento, se revisará al niño anualmente hasta los 4 años, repitiéndose el estudio alérgico (pruebas cutáneas e IgE específica para leche y sus proteínas) y valorando todos estos datos. Si no existen indicios clínicos que la hagan innecesaria o contraindicada, se realizará una prueba de provocación controlada en el hospital.
 
 
     
  Anticuerpos IgE específicos: La IgE es el anticuerpo producido en las reacciones alérgicas.  
  Cuando se desea saber si una persona es alérgica a una sustancia en particular, se lleva a cabo un análisis de sangre de inmunoglobulina E (IgE) para detectar la presencia de un alérgeno específico. Hay un anticuerpo IgE específico para cada alérgeno como ejemplo: el IgE producido como respuesta al polen es diferente del IgE que se genera con la ingesta de determinados alimentos (leche de vaca, huevo, etc).  
     
  Anafilaxia: es una reacción alérgica grave  
  Los Alérgenos que con más probabilidad pueden producir Anafilaxia son: alimentos, medicamentos, picaduras de insectos, látex y parásitos.  
     
 
 
En la primera infancia, la alergia a las proteínas de vacuno tiende a evolucionar favorablemente a corto o medio plazo. Al año de vida se ha establecido la tolerancia en el 50-60% de los niños, a los dos años entre el 70-75% y a los 4 años en el 85%. En estudios realizados en nuestro país con pruebas de provocación en el hospital, se ha comprobado la tolerancia a las proteínas de leche en el 72% de los casos a los dos años de edad; sin embargo, en estudios anteriores realizados en esos mismos centros se comprobaba la tolerancia de las proteínas de vacuno solamente en el 50% de los casos en niños de dos años.
 
A partir de los 3 y 4 años, la evolución a tolerancia es más difícil y las reevaluaciones médicas se pueden espaciar cada 2 años. Se estima que a partir de los 10 años la alergia a proteínas de leche de vaca persiste en un 10% de los casos iniciales. Este colectivo de no tolerantes es un grupo de riesgo de reacciones anafilácticas (extremas) por ingestión de leche como alérgeno oculto. La evolución de estos casos en la edad adulta es desconocida.   Evolución de la alergia a la leche de vaca
 
Es mal síntoma que persista la alergia clínica a leche a partir de los 4 años de edad y el mantenimiento de valores de IgE sérica elevados para caseína. La asociación de alergia a las proteínas de leche de vaca con otras alergias alimentarias es alta. En el primer año de vida no es rara la asociación de alergia a la leche con sensibilización, con o sin síntomas, a proteínas del huevo de gallina.
 
Para evitar reacciones inesperadas puede realizarse estudio alérgico a este alimento antes de su introducción y, si resulta positivo, se debe comprobar la tolerancia clínica mediante provocación controlada a la edad prevista de su introducción en la dieta. La frecuencia de la sensibilización a otros alimentos, pescado, legumbres, frutas, frutos secos, varía según los hábitos gastronómicos de la población. Aunque se ha referido reacción cruzada con carne de vaca y de otros mamíferos, los síntomas son poco frecuentes (3%) y aun menos si el alimento se ingiere muy cocinado (2%) ya que la proteína responsable, la albúmina, se altera fácilmente con el calor.